Con la boca abierta. Así nos dejó la Agrupación Musical Juvenil Cabezo de Torres, en su concierto organizado con el motivo de la presencia del famoso compositor y director Jan Van der Roost.
Un concierto que se celebró en el Auditorio del Espacio Nebrija Escénico de Cabezo de Torres se llenó “hasta la bandera”. Hacia tiempo que los que somos aficionados a la música de banda echábamos de menos la presencia de una figura de este nivel, cada vez más difícil de tener entre nosotros.
Se contó con la presencia de numerosas autoridades políticas y musicales, compositores, músicos de toda la región de Murcia y de la vecina Vega-Baja.
Tras los aplausos por la presentación del concierto, y ya en la tarima Andrés Pérez Bernabé, director titular de dicha agrupación, comienzó a sonar “Coplas Murcianas” del gran músico de la tierra, Don Manuel Massotti Littel, pasodoble muy querido en esta tierra. A continuación se pudo disfrutar de una gran interpretación de la obra “Rites” del compositor belga fallecido Jean Absil, de gran complejidad técnica que fue salvada magistralmente por la banda. Para terminar el director titular de esta agrupación que en el año que se celebraba el 30 aniversario, tuvo la deferencia de invitar a dirigir la Banda a Jose Alberto Pina, compositor murciano que demostró no solo su buen hacer con la batuta sino el que sea considerado hoy día uno de los compositores nacionales más prolíficos del momento, en esta ocasión para deleitarnos una de sus últimas composiciones para banda, “La Leyenda de Maracaibo”, el cual supo aflorar los sentimientos y sensaciones de las personas que allí estábamos, recibiendo del publico una gran ovación.
Tras unos minutos de descanso, la segunda parte fue íntegramente dirigida por el maestro JAN VAN dER ROOST.
Sin precalentamiento ninguno, abordaron de forma excepcional la obra “From Ancient Times”. Obra de las considerada de grado 6 (máxima dificultad), y que la banda se veía claramente que la había preparado con mucha intensidad, ya que es una obra que aunque la dificultad técnica no se aprecia desde el público, el ajuste de las intervenciones de los instrumentos, el equilibrio de los acordes, las intervenciones solistas, los planos sonoros, y de la expresividad del tiempo lento de dicha obra, hizo que una obra cuya duración aproximada es de 20 minutos, pasara como si nada.
A continuación le siguió la interpretación de los 4 tiempos que conforman la suite “Rikudím”, inspirada en temas de danzas judías.
Excepcional fue la acogida del público de ambas interpretaciones, que hizo repetir un fragmento de esta última obra, Rikudín, como primer bis, a velocidad vertiginosa y endiablada, lo que levanto a todo el auditorio en pié.
No con ello, nos sorprendió el gran maestro belga, con un segundo bis, como “guiño” a nuestra cultura, con la magnífica interpretación del pasodoble “Amparito Roca” de Jaime Teixidor.
Seis veces tuvo que salir el maestro Jan Van de Roost a saludar, porque el público quería más, la última de ellas cuando ya se había retirado a su camerino, teniendo que subir al escenario para despedirse de todo el público, el mismo junto con el Director de la Agrupación y Jose Alberto Pina.

VIDEO DEL CONCIERTO🎥
REPORTAJE FOTOGRÁFICO 📷




















